Como llevo anunciando unas semanas, en esta ocasión traigo un artículo muy distinto en el que veremos lo que mis padres opinan del wrestling. Cabe destacar que tanto a mi madre como a mi padre NO les gusta el wrestling, aunque mi madre poco a poco le va cogiendo cariño. Espero que les guste.
Opinión de mi padre:
Para mi fue toda una sorpresa cuando me dijo que le gustaba ese deporte, pensaba que le iba a gustar el fútbol como a mi, pero vi que no era lo que más le gustaba por lo que desistí de inculcárselo. La primera vez que me lo puso en la televisión para que viera como era me pareció agresivo y que conllevaba mucho peligro, pero una cosa es verlo y otra llevarlo a la práctica, por lo que acepté que lo visualizara, y aunque aparentemente todas las artes que utilizan parecen simuladas si es cierto que en cada programa indican que dichos movimientos no lo practiquen en casa, por lo que se presupone que es violento.
Está claro que no es un programa para que lo vea cualquiera, en especial personas conflictivas o con problemas de actitud porque en cualquier momento dado pueden hacer algún movimiento y lesionar gravemente a una persona. A pesar de ello, no creo que de una mala imagen, al fin y al cabo es un deporte y hay otros muy parecidos o incluso peores que el wrestling, como puede ser el boxeo, las artes marciales mixtas, el kick boxing, etc.
A mi me aburre ver un combates de lucha libre y mucho menos aún soy capaz de ver un evento entero, pero tengo que reconocer que cuando lo vi en vivo con Adrián en Madrid en el año 2012 me resultó más llamativo y sorprendente... y no me aburrí tanto como pensaba que iba a hacerlo.
En definitiva, me gusta que mi hijo se haya decantado por un deporte el cual espero que le transmita valores como la amistad, el honor y la lealtad.
Opinión de mi madre:
Para ser franca, la primera vez que me di cuenta que mi hijo estaba viendo un evento de wrestling, me entraron escalofríos pues me pareció un deporte violento y arriesgado, sobre todo teniendo en cuenta que tenía nueve años y a esa edad los críos intentan imitar lo que ven.
Desde el principio quedó literalmente enganchado y aunque me daba la excusa de que había mucho teatro en los movimientos y los golpes que se daban los luchadores, no terminaba de convencerme y temía que los utilizara en sus juegos con otros niños y se hicieran daño. En realidad, aún sigo sin tener del todo claro cuánto de realidad y cuánto de "farsa" contiene.
Me conformaba pensando que a medida que Adrián fuera creciendo se le pasaría la fiebre y empezaría a interesarse por otras cosas, pero para mi sorpresa, lo que comenzó siendo unos ratos de ver eventos siguió con colecciones de cartas, compra de camisetas, más combates, juegos para la play y más combates, compra de dvd's y más combates, compra de PPV's y muchos más combates aún... y un día, sin saber ni como, me vi en una cola, junto con Adrián claro, y varios miles de personas, en un estadio en Badalona ¡¡para ver a los auténticos luchadores de la WWE!!
Desde luego no fui porque a mi me gustara ya que incluso hoy, después de cuatro años, soy incapaz de aguantar un evento completo. Pero tampoco deja de ser cierto que muy de cuando en cuando veo algún combate con Adrián y para mi sorpresa con más de uno he llegado a entusiasmarme y valorar la preparación física y destreza de movimientos de los luchadores, así como las historias que van hilvanando para mantener al público expectante y crear la trama que hace que se desarrolle un enfrentamiento entre uno u otro luchador.
El motivo real por el que accedí a ir fue porque hacía feliz a Adrián, y ver su entusiasmo, lo emocionado que estaba y la cara de felicidad que tenía ese día, recompensó con creces el gasto, la espera y las dos horas que duró el espectáculo. Y por esa misma razón he ido aceptando que cada vez se involucre más, principalmente con contactos en las redes sociales de fans y expertos en la materia, en ese mundo.
Me quedo a veces impresionada con la cantidad de datos, fechas, cifras, nombres, títulos... qué ha aprendido sobre el tema desde aquel verano de 2007 que empezó a verlo a "escondidas", lo cual demuestra que le apasiona y no era una afición pasajera: lo vive en mayúsculas. No puedo oponerme por tanto a lo que tanto le ilusiona y le hace feliz aunque no sea precisamente el espectáculo con el que yo más disfruto. Si bien para espectáculo y puesta en escena: el wrestling.
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