Por primera vez, desde que John Cena decidió lanzar retos abiertos para que cualquier luchador del roster tuviera una oportunidad por el título de los Estados Unidos en RAW, lo ha hecho en un evento de pago. Muchas especulaciones y rumores surgieron a lo largo de la semana pasada de quién podría ser el oponente misterioso al que se enfrentaría Cena este pasado domingo en Hell In A Cell. Desde Dean Ambrose y Dolph Ziggler para ocupar el puesto de Cena durante las seis semanas que va a estar fuera de televisión, pasando por el recién debutado Tyler Breeze, hasta la posibilidad más remota del regreso a los cuadriláteros de Daniel Bryan. Pero no fue ninguno de ellos. Para sorpresa de todos, y cuando digo "todos" me refiero absolutamente a todos, sin excluir a nadie, fue ni más ni menos que Alberto Del Río.
Estos meses hemos visto bastantes noticias sobre Alberto, el cual pedía altas cantidades de dinero, lo que hacía imposible a muchas empresas tenerlo en sus shows debido a las excesivas sumas de dinero que reclamaba. Es aquí donde entra en juego la famosa WWE. Todos recordamos la repentina salida del luchador el año pasado, por unos problemas de racismo hacia su persona. No obstante, terminó en buenas condiciones con la empresa, la cual lleva un tiempo detrás de él para que regresara. Según comentan fuentes especializadas, Triple H dejó de insistir en ofrecerle contratos, y le otorgó carta blanca al luchador para que eligiera las condiciones del contrato. Esto se resume en un calendario reducido y una alta exigencia salarial. El mismo luchador dijo que quería regresar para estar en el Wrestlemania más grande de todos los tiempos, pero por suerte para todos los fans, la espera no ha sido tan larga. No se sabe aún la cantidad que va a cobrar en esta nueva etapa en la WWE, pero tiene que ser una cifra bastante alta, sobre todo para haberlo convencido para aparecer por sorpresa, él quería un regreso anunciado por todo lo alto.
Quedan muchas dudas en el aire. Es el campeón mundial de AAA y su contrato con la empresa aún no ha finalizado, lo que quiere decir que WWE y Triple A tendrán que llegar a un consenso. Es bien sabido que a la WWE no le gusta que sus luchadores trabajen para otras empresas, y menos aún si es campeón.
El dinero es capaz de mover al mundo, y más a un hombre que se mueve por la ambición del dinero. ¡Oye! que no digo que esté mal. Me parece perfecto que el hombre quiera sacar mayor tajada de su trabajo, al fin y al cabo es un luchador de talla mundial. El puede pedir todo lo que quiera, ahora bien, tiene que haber alguien dispuesto a pagar. Parece que ha encontrado al mejor postor.
Como siempre, el artículo también está disponible en Planeta Wrestling: http://www.planetawrestling.com/el-poder-del-dinero-79472.html

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