lunes, 8 de diciembre de 2014

¡Comenzamos a coleccionar... cartas!

Comienza el 2008 y mi amor por este deporte espectáculo no deja de crecer, había pasado unas tardes muy divertidas en casa de mis abuelos en agosto aprendiendo y enganchándome al wrestling, pero eso significa que... ¡las clases ya habían empezado! y desde que empezaron las clases hablé con mis amigos y ellos también habían visto la lucha libre por la televisión y les gustaba, algunos habían empezado a verlo en junio, otros en julio y otros como yo, en agosto. Pasábamos los recreos hablando de ello, de que luchador nos gustaba más, que equipo, que movimientos, etc.

No recuerdo exactamente en que mes fue, pero me percaté de que muchos niños y niñas se agrupaban y miraban algo, no sabía que era y me picó la curiosidad, así que me acerqué a uno de eso grupos para enterarme de que pasaba y porque tanta gente miraba con atención. ¡Eran cartas de WWE!

Al llegar a mi casa lo primero que hice fue decírselo a mi madre para que me comprara un sobre de cartas y comenzar a coleccionarlas, hasta ese momento solo tenía una revista (de la que hablé en la entrada anterior). Al día siguiente en el patio, prácticamente todos los chicos tenían cartas, unos más y otros menos... así son las modas, también habían chicas que tenían aunque brillaban más por su ausencia. No me acuerdo con exactitud de las cartas que venían en cada sobre, yo solo me había comprado uno y tenía cuatro cartas. Recuerdo que esas cartas eran: Batista, Shelton Benjamin, Kane y por último una diva, Melina.

Pasadas una o dos semanas mi madre me dejó comprarme dos sobres más para ir aumentando la colección. En el colegio nos poníamos a comparar las cartas y ver quien tenía a los mejores wrestlers, todos querían tener a cuatro principalmente, John Cena, Batista, Undertaker y Jeff Hardy ya que eran los que más llamaban la atención en televisión y los más famosos del momento junto a unos pocos más que también se veía que tenían talento. 

Lo más divertido sin duda era intercambiar las cartas con los amigos, había gente que cambiaba las cartas aunque no las tuviese repetidas, cosa que a mi no me gustaba porque si daba una que tenía para conseguir otra que me faltaba iba a estar en las mismas, no completaría la colección, solo cambiaba las que tenía dos veces o más. Habían chicos bastante espabilados que para conseguir más cartas intercambiaban una por dos o incluso tres, para mi era una gran estafa en la que muchos caían, ¿por qué iba a valer una carta más que otra?.

Pasados dos meses aproximadamente de comenzar con las cartas, mi madre llegó a casa con una grata sorpresa... ¡Me había comprado el álbum! yo se lo había pedido al ver que tenía varias cartas, quería que estuviesen protegidas y también para tenerlas colocadas por orden y saber cuales me faltaba.

Desgraciadamente no pude completar el álbum a falta de once cartas, pero bueno, creo que esta bastante bien. En 2009 aparecieron con un nuevo formato y luchadores renovados, también nos aficionamos a ellas, compré el álbum y empecé a llenarlo, álbum que en este caso si pude completar.


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